Gn 2-3: Eva, la mujer como motor de humanización
Contenido
Parte del curso de Pentateuco. Ficha 2: Gn 2–3.
La soledad no es buena (Gn 2,15-20)
Gn 2,15-10
Tomó pues YHWH Elohim al adam (ser humano) y lo dejó en el jardín del Edén, para que lo labrase y lo cuidase. Y Elohim ordenó al adam este mandamiento: «De cualquier árbol del jardín puedes comer, pero del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comas de él morirás sin remedio». Dijo luego YHWH Elohim: «No es bueno que el adam esté solo. Voy a hacerle una ayuda que le esté enfrente». Y YHWH Elohim modeló del suelo todos los animales del cmapo y todas las aves del cielo y los hizo pasar por delante del adam para ver cómo los llamaba y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el adam le diera. El adam puso nombres a todos los ganados, a las aves del cielo y a todos los animales del campo, pero para el adam no encontró una ayuda adecuada.
Comentario: - Perspectiva sapiencial (bien/mal, muerte/vida, seres sexuados, finitud, sentido del trabajo; criatura, conciencia, búsqueda). - El trabajo es propio de la condición humana. - Mandamiento: primero, la libertad; querer de Dios hacia el ser humano. Luego, la prohibición. - Interés de YHWH manifiesto. In crescendo. - La soledad no es buena, no hay plenitud en la referencia al sí mismo. - Dios se empeña en modelar, aunque no acierte a la primera. - Los humanos ponen nombre (traen a la existencia).
¿Quién es la mujer? (Gn 2,21-25)
Gn 2,21-25
Entonces YHWH Elohîm hizo caer un profundo sueño sobre el Adam, que se durmió. Y tomó una de sus costillas y (la) cerró con carne debajo de ella y construyó YHWH Elohîm con la costilla que tomó del Adam a la mujer (iššah) y la condujo ante el Adam; y dijo el Adam: «Esta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne; a esta se la llamará varona (iššah) porque del varón (iš) ha sido tomada ésta».
- Mismo proceso de Dios que con los animales.
- Le lleva mucho más tiempo formar a la mujer. Es una labor ardua y trabajada.
- Adam vuelve a la horizontalidad, Dios crea desde el suelo. Adam no hace nada; recibe la creación de Dios. Se moldea en igualdad.
- La costilla estaba (en Sumeria) vinculada a la vida. «Eva» = hawva → hy (VIDA). Eva es la madre de todos los vivientes.
- Al ser humano siempre le quedará un hueco.
- La mujer es reconocida como una igual; un tú con quien vivir el encuentro, capaz de admiración, de la máxima intimidad con el varón.
- Solo la mujer podrá rellenar ese hueco del varón.
La mujer: la primera que discierne la Palabra (Gn 3,1-5)
Gn 3,1-5
La serpiente era el más astuto (‘arum) de todos los animales del campo que Yahveh Dios había hecho. Y dijo a la mujer: «¿Cómo es que Dios os ha dicho: No comáis de ninguno de los árboles del jardín?». Respondió la mujer a la serpiente: «Podemos comer del fruto de los árboles del jardín. Más del fruto del árbol que está en medio del jardín, ha dicho Dios: No comáis de él, ni lo toquéis, so pena de muerte». Replicó la serpiente a la mujer: «De ninguna manera moriréis. Es que Dios sabe muy bien que el día en que comiereis de él, se os abrirán los ojos y seréis como dioses, conocedores del bien y del mal.»
- La serpiente tergiversa la palabra de Dios, incita a lo prohibido.
- La mujer discierne, afina y distingue la palabra de Dios.
- Dios quiere libertad, vida y plenitud; y nos ha prohibido algo.
- Debemos ser conscientes de nuestra finitud; ahí se puede encontrar plenitud.
- Aflora la conciencia humana.
- Paso del conocer al ser conocedores (=humanización).
- La serpiente no es astuta, es inteligente.
- Usa un discurso directo.
- Se dirige a la mujer como capaz de razonamiento y diálogo.
- Saca al ser humano de su monólogo.
- Se relaciona con lo otro.
- Le aporta autonomía.
- El mal, el pecado, también puede ser camino para que Dios moldee al hombre.
- El mal ya estaba, no entra por la mujer.
- La mujer solo es posibilidad y posibilitadora.
La mujer: descubre su autonomía (Gn 3,6-7)
Gn 3,6-7
Y como viese la mujer que el árbol era bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabiduría, tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que igualmente comió. Entonces se les abrieron entre sí los ojos, y conocieron que estaban desnudos (‘ârummim); y cosiendo hojas de higuera se hicieron unos ceñidores.
- Cambio abrupto: paso a la acción de la mujer.
- Ha descubierto su autonomía.
- Avanza en el conocimiento: ve, toca.
- Intensificación de los verbos (oye, toma, come, hace suyo).
- Adán no tiene diálogo, solo pasividad. No es autónomo.
- Llegan a un conocimiento hondo de la realidad.
- La mujer provoca conocer la desnudez del ser humano, su fragilidad.
- La mujer hace conocer:
- La diferenciación sexual (a nivel hondo).
- La diferenciación intersubjetiva.
- La similitud y distinción entre ellos (cada cual es su propio misterio).
Pecado original: - Afecta a todos los hombres. Jeremías ya ve que no pueden superarlo. - No se habla de pecado porque ya se nace con él.